martes, 14 de diciembre de 2010

¿Quién?



Claro... Siempre yo... ¿Quien rompio el vaso? Sara ¿Quien no quiere ingerir a la desgracia? Sara ¿Quien dejó las canillas de los baños abiertas? Sara. Todo yo. Nunca puede ser la torpe de Cecilia, el caprichoso de Héctor o la destraída de Ana. Eso me enloquece, me pone echa una furia, un tigre. Como los que vi cuando viajé a áfrica. Aahh, que hermosos animales, qué divinos ejemplares. Jamás me voy a olvidar de eso, fue una experiencia preciosa que la viví junto a mis padres hace ya un año...
Estaba sentada en la silla junto a la ventana observando cómo el viento levantaba toda partícula mínima a su paso. Era divino poder ver cómo todo lo que no servía se elevaba hacie el cielo haciendo remolinos e interpretando una suave danza demoníaca ¿Por qué demoníaca? Quizás porque me hacía recordar aquél 15 de Enero de 1999. Qué hermoso día hacia esa fecha. Verano. Todos mis vecinos jugueteaban por ahí. Yo obviamente tenía que quedarme en casa cuidando a Soledad y Marta. Pero lo disfrutaba. Me gustaba hacer de madre de aquellas dos discapacitadas mentales que únicamente me miraban y se babeaban. Podía manipularlas. Hacer que hagan lo que yo quería. Mandar. Dirigir.
Todo eso se terminaba exactamente a las 19:15 pm cuando mi padre volvía de trabajar. Él llegaba, besaba la frente de Marta, luego la de Soledad, me saludaba con la mano y subía a su habitación. Era irónico, parecía que la repugnante era yo, la más sana, puesto que rara vez teníamos contacto físico. En fin... Ese día no sucedió lo rutinario. Papá no llegó a las 19:15 pm. Soledad y Marta empezaron a inquietarse. Yo me desesperé.
Contaba los minutos con cuchillo en mano. Observaba cómo la carne se detrozaba a medida que el utencilio bajaba. Marta balbuceó. Me levanté para ver lo que le sucedía. Sin pensarlo trastabillé y me precipité  sobre ella. Desesperadamente me retiré y lo único que escuchaba eran sus gemidos. Al rato se callaron. Me percaté que Soledad estaba en su silla con la pierna estirada observando la escena con la cara desfigurada del terror. Ella había sido la causante, con ella tropecé. Levanté la mirada y divisé un extraño color rojizo en mi mano. Sangre, sangre. Había clavado el cuchillo sobre el pecho de mamá. Soledad lloraba. Al fin esa discapacitada se había dado cuenta de lo que pasaba. Enloquecí. Entré en pánico. Todo estaba difuso. Sabía que mi hermana me iba a delatar. Tuve que matarla me acerqué a ella sigilosamente como si fuera un conejo a punto de escapar. Clavé mi arma en su delicada frente. Viendo cómo chorreaba la sangre sobre su cara, su torso, sus piernas, sus pies y el suelo... No entendía nada. Quería huir. Comencé a caminar, a correr prácticamente. No sabía a donde iba a parar. Pero quería escapar. Torpe como siempre, resvalé con el líquido rojo de mis víctimas y caí. No recuerdo más. Fue una función, una danza de sangre, de venganza quizá...
Claro... Siempre yo... ¿Quién rompió el vaso? Sara ¿Quién no quiere ingerir a la desgracia? Sara ¿Quién dejó las canillas de los baños abiertas? Sara ¿Quién asesinó a su familia? Sara ¿Quién fue ignorada por su padre? Sara ¿Quién terminó en el psiquiátrico? Sara...

Sasha Ela T.

lunes, 13 de diciembre de 2010

Incapacidad.



Era una triste tarde de invierno, nada peculiar. Las hojas secas revoloteaban por el libre sendero que conducia al viejo cobertizo del patio trasero. Yo disfrutaba ver aquella escena, obvervando como un hermoso dia soleado pasaba a ser una tenebrosa tarde oscura. Yo sabía que habia algo no natural. Algo faltaba, o peor aun... Algo sobraba. Las sombras participaban en una danza macabra recorriendo el jardin de manera rapida y silenciosa. La casa sola, no emitia ningun sonido, salvo el crujido de la vieja madera que revestia el piso. Mi incapacidad no me permitia ir mas alla de esas paredes. Thomas a veces me llevaba al exterior, pero era en ocasiones especiales, como cuando a la abuela le daban ataques o a mamá se lo ocurria tomar. Sino, tenia que mantener presa mi libertad debido a ese horrible aparato del cual dependia. Aparato... Ja... Que nombre tan elegante para lo que era mi dependencia... Una simple y oxidada silla de ruedas que guiaba mis pasos.
Pero en esa ocasion no sucedio lo rutinario... Mamá se habia ausentado ese dia, la abuela habia ido al psiquiatra sedada, como es de esperar, y Thomas... Thomas no habia dado señales de existencia aquella tarde. Todo normal... Yo, postrada en mi trono observando el siniestro "afuera". De repente una sombra fuera de lo comun atraveso el lugar. Me asuste. Temble. Y pense, que quizas habia sido un extraño animal. Pero mi conciencia no estaba totalmente convencida. En un abrir y cerrar de ojos pude advertir dos cuerpos colgados en el techo del cuartito trasero. Estrangulados y ensangrentados en la fria tarde de invierno. Muertos gracias a la demencia de una persona. Siendo zarandeados por el frio viento. Sus heridas estaban cubiertas por hojas; hojas secas que alguna vez habian jugado entre ellas en aquel "feliz jardin" y ahora revestian a la muerte en persona. Nunca voy a olvidarme de aquello, y menos que menos borrar de mi memoria la cara de los difuntos. Mi madre y mi abuela, victimas de un vicitmario sin razon. Victimas de Thomas. Mi propio hermano, quien ahora venia por mi. Podia ver todo a traves de esa ventana, pude ver mi proximo final. Mi asesino, quien avanzaba con pasos decididos hacia mi persona. Con un hacha y con ojos de envidia, furia, ira, rencor. Cansancio, aquello era cansancio. Cansancio por parte de mi hermano, que habia llegado a la locura a causa de nosotras. Por culpa de nuestras incapacidades. Su bondad exploto y junto con ella se fue su razon. Y he ahi mi final. Mi muerte, y mi vida. Lo ultimo que divise, fue el momento en el cual la puerta se abria de un empellon, interfiriendo el silencio de aquella mansion. Y luego el golpe seco que determino mi final. 

Sasha Ela T.

domingo, 12 de diciembre de 2010


Yo quiero que sea eterna, que sea verdadera, que no haya excusas para manifestarla.Yo quiero que este en mi alma, que se note en mis facciones y en mis obras.Yo quiero que ella gobierne mi vida, que demuestre mi personalidad, que maneje mis problemas.Yo quiero que desaparezca, que se esconda, que no muestre su cara de locura anestesiada, porque me desquicia. Sí me desquicia. Como escuchaste. ¿Por qué? Porque su forma tan pacifica de dirigir las cosas me desespera. ¿Cómo que me desespera? Y si, bueno no soy perfecta, me gusta la perfección, pero no soy perfecta. Me gustan los globos aerostáticos pero no me subiría a uno de ellos. ¿Alguna razón? Sí, por miedo. Por temor a fallar, a caerme en el abismo de la soledad, el pánico a ser uno mismo. Pensarás que estoy loca. Hay muchas posibilidades. Ya que yo una persona cuerda no me considero. No, aunque digas que no me lo tome tan literalmente, tan al pie de la letra, yo te digo eso. Yo no estoy cuerda. ¿Por qué? ¿Por su falta de presencia? No. Ni cerca. ¿Por mi obsesión hacia la perfección? Tampoco. Te dije que me gustaba pero que le tenía pánico. ¿Entonces? Y bueno, porque para mí en el mundo no hay una persona que esté totalmente sana mentalmente. Será que no existe la perfección. Bueno entonces me estoy contradiciendo. Y sí, lo estoy haciendo, pero no retiro lo dicho. Como verás hace falta estar totalmente bañada en ella para animarse a decir tremendos delirios que en verdad tienen sentido. Porque todo en este mundo tiene lógica. Todo. Un perro verde con medias naranjas tiene sentido. Para mí lo tiene. Y sí, realmente asusta mi estado mental. Pero bueno, yo elijo ser así, porque me gusta. Elijo expresarme así porque lo considero interesante y cómodo. Claro, dirán. ¿Y yo que hago escuchando estas palabras que lo único que denotan es demencia? Provienen de una lunática. No bueno no, ya me fui por las ramas. No soy lunática, eso sí te lo acepto, pero no estoy cuerda. En fin, como te decía. Me desquicia, me saca de mis casillas. Aunque me encanta, yo siempre quise ser como ella. Enfrenta tan bien los problemas… Y eso que tiene muchos. Muchos atentados terroristas de la humanidad. Demasiados para mi gusto. Y bueno, algún día voy a adoptar su actitud, va a ser difícil ya que desespero ante su presencia. Pero no importa lo lograre. Yo voy a ser una de esas personas. Le voy a mostrar a la sociedad lo desquiciante y hermosa que puede ser. No voy a ser la única, para nada. Pero voy a ser una de tantas que demuestren que la PAZ es posible y está en nuestras manos.

Sasha Ela T.

sábado, 11 de diciembre de 2010

Enemigo.



Deja de molestarme ser vivo inquieto y molesto. Dale morite, odio tu estructura, detesto tu forma de dar vueltas en mi cabeza. Cuando me inyectas tus horribles labios en mi piel, que también puedo decir que no llegan a ser ni siquiera labios. Te aborrezco sos alguien muy importante en mi vida, ya que determina un equilibrio. Pero igual te odio, no podés arruinar mi existencia de esa manera. No tenés sentido común, si sabés que al aplaudirte estoy siendo sarcástica y estoy comenzando una nueva pelea en la cual quizás, como le ha pasado a algunos a anteriores a vos, termine en la muerte. Yo sé que no lo hacés adrede, porque tu intención es sobrevivir. Pero tenes que entender que no te quiero en mi vida. Pensarás que yo te busco, pero no es así yo simplemente concurro a los mismos lugares que vos. Pero no con la intención que tenés en mente. No es así. No puedo tolerar tu contacto en mi piel, me provoca asco, repugnancia y me somete a reaccionar de manera violenta. No me odies por esto, quiero que sepas que todo lo hiciste vos. No te hagas el inocente porque la aureola la perdiste en uno de tus vuelos. Sí. Y no es que esté celosa. Como lo voy a estar teniendo a una cosa como vos a mi lado. Succionando mi corazón, mi sangre, mi ira.
Te deseo la muerte. Gracias a vos varias personas murieron por esa enfermedad tan conocida y utilizada por poetas desconocidos. No entres en mi vida. Nadie te quiere, sos odiado. Marchate, buscá un mundo mejor. Volá como siempre hiciste buscando nuevas aventuras. Olvidate de mi, yo te odio.
Con odio y rencor a mi más preciado enemigo. El mosquito.

Sasha Ela T.

viernes, 10 de diciembre de 2010

La Sociedad.


Ya es tarde, debería estar haciendo otras obligaciones pero no, ¿Qué hice? Lo de siempre, dispersarme y disponerme a escribir otro tonto monologo que nadie va a leer. Ah, perdón, ¿ustedes estaban leyendo? ¿o quizás escuchando? Qué raro, no es común. Bueno vengo a desahogarme porque necesito liberarme de la sociedad. Cómo me desquicia, es algo no tolero. No aguanto a la gente. En sentido completo. Por ejemplo, en una feria, ¿Por qué caminan tan lento? ¿Se creen que son los únicos en la tierra? Que encienden su función motriz en un nivel menos que 0. Es decir, quizás el que está atrás necesite hacer algunos trámites muy importantes. O tal vez simplemente el que le sigue tenga una fobia al conjunto de gente y si no se retira en una cierta velocidad puede que sufra un ataque de pánico causando un paro cardiorrespiratorio y terminando en la muerte. Estarán pensando que bueno, me fui al extremo, pero no es así. Yo no me fui a ningún extremo, solamente estoy siendo realista porque es verdad. Si a la gente no se la abofetea con la cruda verdad no reacciona y terminamos en la situación que estamos. Ustedes dirán ¿Y en que situación estamos? Y bueno en la de: Hola me llamo ignoro y a nadie le importo. Es un momento crítico en el que tenemos que estar todos juntos o todos separados. Afrontarlo como una sociedad madura, y comprensible. Empezar a mirar para atrás y observar el suelo a ver si hay algún buen hombre que se esté muriendo a causa de un paro cardiaco. Comenzar  a decirnos a nosotros mismos que hay que ir para adelante, y avisar al compañero de al lado dónde esta el futuro. Porque muchas veces se equivocan y al errar pudren el cajón de manzanas. También, hablando de naturaleza, hay que cuidarla. Dejar de hacer promesas al aire, como nuestras madres con la plantas, que les dicen: Dale crecé yo sé que podés, dale vas a ser una linda plantita, no. Una gran planta. Dejar de hacer eso, sabiendo que quizás la trasladen a un bosque y siendo todavía pequeña le corten su vida y sus ilusiones de ser un gran ser vivo. Entender que los animales también sienten. Porque ellos son los únicos que comprenden nuestra situación y no nos clasifican por cantidad de dinero, por raza, por pensamiento. Simplemente nos quieren, porque saben que todos tenemos algo bueno. O quizás no sea así, tal vez sea que nos quieren porque sí, ya que somos los únicos que les damos bolilla cuando están aburridos. Y bueno así es la vida. Uno nunca sabe las verdaderas razones de algo. ¿Por qué a los niños se los asustan con cuentos como el Cuco? ¿Será para que aprendan a ser mas fuertes cuando se desarrollen en el sistema social, para que dejen de molestar y se queden quietos, para que aprendan las diferencia entre el bien y el mal? O capaz es por un sistema creado por la mente humana para inculcar el sentimiento de miedo hacia el ser vivo, para luego convertirlo en rencor y así crear mentes criminales quienes son los encargados de terminar con la paz mundial. Todo puede ser absolutamente todo. Y es por eso que detesto a la sociedad. Es un ente maligno en el cual todos nos vemos involucrados, no tenemos escapatoria. No hay salida, no hay final y ni siquiera hay comienzo…

Sasha Ela T

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Protocolo.



Bienvenidos. Que palabra ironica. En fin, les presento a mi blog. La tecnologia de hoy en dia. Bueno... Como les decia. A traves de esta pagina voy a dar a conocer mis opiniones. No pretendo que las compartan, pero al menos que las lean. Mis escritos no tienen un proposito de dominio... Simplemente la ocupacion minima del tiempo de cada ser humano que se digne a leeros. Si me preguntan, soy una persona sin ningun reconocimiento ni importancia declarada en grandes medios. Sencillamente soy yo, con mi pequeño pero gran pensamiento. Espero que disfruten esto como lo hago yo. Que cambien su mirada hacia el exterior como lo estoy haciendo...
Que tengan una mal venida, una bien venida... Realmente no es de mi incumbencia puesto que quienes se atrevan realmente a acercarse no tienen una anticipacion de su estado despues de involucrarse en esto. Sí, como leyeron. Involucrarse, aunque suene algo grande para esto, es así. Uno se relaciona en estas cosas, como escritor o como lector. Pero lo hace. No se asusten, no decaigan, no se alegren, no se emocionen, no entristezcan, no se ilusionen. Esto es una simple página con un simple autor que decide mostrar su trabajo al mundo. No es nada... Sencillamente.. Nada.

Sasha Ela T.